1 atado grande de espinaca fresca (o 300 g de espinaca congelada)
1 taza de leche descremada
1 cucharadita de maicena (fécula de maíz)
1 cucharadita de aceite de oliva
1 diente de ajo picado (opcional)
Nuez moscada, sal y pimienta a gusto
Opcional: 1 cucharada de queso crema light o ricota magra para más cremosidad

Cocinar la espinaca
Si es fresca: lavala y cocinala al vapor o en sartén hasta que se reduzca.
Si es congelada: cociná según paquete y escurrí bien.
Picar la espinaca cocida
Preparar la salsa blanca light
Disolvé la maicena en la leche fría.
En una sartén, salteá el ajo con aceite de oliva (opcional).
Agregá la mezcla de leche y maicena.
Cociná a fuego medio revolviendo hasta que espese.
Condimentá con sal, pimienta y nuez moscada.
Incorporar la espinaca
Añadí la espinaca picada a la salsa.
Mezclá bien y cociná un par de minutos más.
Si querés, agregá una cucharada de queso crema light o ricota magra
Tambien podés gratinar al horno con un poco de queso rallado por encima.